Tu Proceso
A muchos de nosotros nos han regalado en algún momento de nuestras vidas palabras proféticas sobre los planes y proyectos que Dios tiene para nosotros, pero muchas veces sentimos que pasan mil cosas a nuestro rededor que parecieran ir en contra de estos planes o proyectos que algún día me dijeron que Dios tenía para mí.
Bueno hoy quiero traer esta palabra que de seguro va a ayudarte a comprender que está sucediendo en tu entorno y cuáles son los planes de Dios para lograr esos proyectos, muchas veces simplemente estamos en un proceso necesario para formar un área de nuestras vidas.
Quiero que tomemos como ejemplo para este mensaje a dos personajes bíblicos que seguramente sientes que conoces totalmente su historia, pero hoy vamos a verlo desde un punto de vista diferente que nos permitirá ver en nuestra vida actual. Estos personajes serán José y David.
Empecemos con José.
¿Quién era José?
Esto lo encontramos en Génesis 37, José era el hijo menor de Jacob, y era el consentido de su padre por haber nacido en su vejez. A los 17 años José tuvo una revelación en sueños de parte de Dios, donde veía que sus hermanos y su padre se postraban ante él, para José esto no tenía ningún sentido en este momento pero fue el motivo para que sus hermanos enardecieran de más celos y envidias contra él, esto al punto que un día su padre lo envió a buscar a sus hermanos y estos decidieron venderlo como esclavo a unos mercaderes que pasaban por el camino donde ellos se encontraban, para posteriormente ser vendido en Egipto.
Hasta este punto vemos que las visiones que Dios le había dado al joven José eran de grandeza con respecto a sus hermanos, pero hoy se encontraba amarrado y recorriendo los caminos como un simple esclavo. Quiero que entremos en esa escena ¿Cómo se sentirían ustedes? debía haber en esos momentos un sentimiento de frustración, odio, tristeza no solo contra sus hermanos, sino contra todo lo que conocía, porque por sus sueños estaba hoy lejos de todas las comodidades a las que estaba acostumbrado.
Cuando José llega a Egipto es vendido a Putifar que era el jefe de la guardia del Faraón de Egipto. Para ser un trabajo de esclavo, estaba en un buen lugar, ya que Dios coloco gracia en José ante los ojos de Putifar, y este empezó a enseñarle a José sobre los negocios que tenía en el reino y al ver que Dios respaldaba a José en todo lo que emprendía, lo dejo a cargo de sus negocios y su casa por encima de todos sus esclavos.
Tal vez José sintió en este momento que su carrera administrativa iba en ascenso, y se estaban cumpliendo los designios de Dios, pero poco tiempo después de este asenso la mujer de Putifar se enamoró de José e intento abusar de el en múltiples ocasiones, pero en todas ellas José daba claridad en que él amaba a Dios y respetaba las posesiones de su amo. Esto impulsó a esta mujer a acusar a José ante su esposo de que era el quien intentó abusar de ella, y aunque Putifar sabia en su corazón que José no era ese tipo de persona, no le quedó más remedio que enviarlo de manera indefinida a la cárcel sin un juicio justo ni oportunidad de defensa.
Una vez más el sentimiento de frustración y demás se debe haber apoderado de José, si antes estaba lejos de que se cumpliera lo que vio en sus sueños, creo que ahora encerrado en lo más profundo de la cárcel y sin nadie que lo ayudara se debía sentir aún más lejos. Sin embargo aún en ese calabozo, Dios puso gracia en José ante los ojos del jefe de la cárcel, y en poco tiempo José estaba al frente de la cárcel, aprendiendo nuevas cosas y sobre todo enseñando de la palabra de Dios a medida que conocía las necesidades del pueblo. Aunque no era un gran asenso era parte del proceso de Dios. Para resumir, poco tiempo después Dios revela el significado de los sueños de faraón a través de José y este halla gracia de parte de Dios ante el faraón, el cual coloca a José como segundo al mando de Egipto y siete años después se cumple su sueño, cuando sus hermanos llegan a Egipto en busca de provisión y no reconocen a su hermano cuando se postran ante él.
Esta historia nos muestra el proceso de José, un proceso largo y tormentoso, y aunque no tenía sentido en su camino, Dios utilizo todo a su favor. Muchos se preguntaran ¿Porque Dios hizo pasar a José por todas estas cosas?, si José no hubiera estado en casa de Putifar no hubiera conocido de los negocios del reino para ser un buen administrador, si no hubiera estado en la cárcel no hubiera conocido las necesidades del pueblo y las leyes del mismo. Todos los procesos que vivió José fueron necesarios para formarlo como el líder que Egipto iba a necesitar en su momento, lo importante es que José nunca se apartó de Dios y su gracia tampoco de José.
En cuanto a David, lo resumiré un poco más. David fue ungido por el profeta delante de sus hermanos, cuando solo era un niño y era un pastor, pero fue siendo pastor donde Dios le enseño a David responsabilidad por la vida de sus ovejas y le dio el coraje para enfrentarse a todas las fieras del campo, coraje que después fue aumentado por Dios cuando debió enfrentar a Goliat. Muchos pensarán que después de ganarle a Goliat el trono debía de haber sido entregado a David como nuevo héroe de la nación de Israel, pero resulta que si eso hubiera sido así, la historia hubiera sido un desastre, David no tenía ni idea de lo que era gobernar un pueblo, menos una nación, pero dentro de los procesos que David vivió, encontramos la persecución de Saúl para asesinarlo y en medio de esta David se hace a un ejército propio y junto a sus seguidores crean un pueblo, con el cual Dios forma al gobernante que años después Israel necesitaría.
Los procesos de Dios no siempre son fáciles, pero siempre son soportables si no nos alejamos de Él.
No sé cuál sea tu proceso el día de hoy, no sé cuál sea la promesa que Dios ha declarado para tu vida, lo que si estoy seguro es que Dios siempre va delante de ti en cada prueba de tu proceso, y nunca va a exigirte más de lo que tú puedes dar.
Cabe anotar que las pruebas más difíciles siempre son para los más valientes, y sobre todo para las personas con un llamado aún más grande. Yo te puedo dar fe de lo que es pasar por un proceso difícil, y también te puedo dar fe, de lo que es obtener una victoria en un proceso para un fin mayor.
Hoy te invito a que no desmayes de un proceso. Recuerda siempre que eres un vencedor, que no existe prueba ni proceso más grande que el Dios que esta de tu lado.
Dios te bendiga mi hermano, espero que este mensaje haya tocado tu vida así como toco la mía cuando Dios lo revelo.
No olvides suscribirte a nuestro canal y dejarnos tus comentarios sobre esta palabra escrita de parte de Dios pensando en ti.





No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dios te bendiga por tu aporte, tu comentario es importante para nuestro crecimiento.